La tecnología avanza más rápido de lo que nunca imaginamos. La inteligencia artificial amplifica riesgos, los deepfakes desafían nuestra noción de identidad y los ataques digitales se vuelven más silenciosos y sofisticados. En este contexto, la ciberseguridad ya no es solo un tema técnico: es una condición para el progreso de millones de personas.
Asumir el rol de CISO en Credicorp significa, precisamente, abrazar esa responsabilidad. Desde niño sentí la necesidad de entender y dominar la tecnología: desarmaba computadoras, no por curiosidad destructiva, sino por un impulso de aprender cómo funcionaban las cosas.
Hoy ese impulso se ha convertido en propósito: demostrar que, por más poderosa que sea la tecnología, el ser humano puede estar siempre un paso adelante. Vengo de una familia de policías y militares que dedicaron su vida a proteger a otros. Yo encontré esa misma vocación en el mundo digital. Cada decisión que tomamos en ciberseguridad impacta en algo muy concreto: la tranquilidad de personas que ya viven con suficiente incertidumbre fuera de la pantalla.
Personas que cuidan personas
La labor de ciberseguridad en Credicorp no se trata solo de proteger sistemas, sino de proteger confianza. Detrás de cada alerta y de cada decisión crítica hay profesionales capaces de mantener la calma cuando todo se acelera, de explicar lo complejo en lenguaje simple y de articularse con equipos técnicos y ejecutivos para que nada ponga en riesgo lo que más valoran nuestros clientes: sentirse seguros.
Por eso, cuando pienso en talento en ciberseguridad, no pienso solo en expertos en hacking ético o arquitectos de seguridad. Pienso en personas que combinan la precisión del análisis con la sensibilidad humana. Cuando enfrentamos una filtración de datos o un intento de secuestro de sistemas, la tecnología es indispensable, pero lo que realmente marca la diferencia es el equipo que coordina, prioriza y actúa con propósito.
La ciberseguridad, hoy, es uno de los espacios más dinámicos para desarrollar talento. En nuestro equipo conviven diseñadores, analistas y científicos de datos, ingenieros y especialistas digitales. Esa diversidad no es casualidad: es una decisión estratégica. Cuando se piensa distinto, se protege mejor.
Entrenamos, evolucionamos y nos anticipamos de forma constante. No lo hacemos solo porque la técnica lo exige, sino porque entendemos el impacto humano de nuestro trabajo. Anticiparnos no es un lujo, es una responsabilidad. Si lo hacemos bien, ofrecemos algo invaluable: tranquilidad.
Ese es, al final, el verdadero propósito que nos mueve: cuidar el progreso de quienes confían en nosotros, incluso cuando no ven todo lo que ocurre detrás de la pantalla.
Conoce aquí cómo desde nuestro equipo de Ciberseguridad estamos construyendo un futuro digital más seguro para todos.




